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El Sexto Eotino de Lucas 24:36-53

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El texto (LPD) T odavía estaban hablando de esto, cuando Jesús se apareció en medio de ellos y les dijo: «La paz esté con ustedes». 37 Atónitos y llenos de temor, creían ver un espíritu, 38 pero Jesús les preguntó: «¿Por qué están turbados y se les presentan esas dudas? 39 Miren mis manos y mis pies, soy yo mismo. Tóquenme y vean. Un espíritu no tiene carne ni huesos, como ven que yo tengo». 40 Y diciendo esto, les mostró sus manos y sus pies. 41 Era tal la alegría y la admiración de los discípulos, que se resistían a creer. Pero Jesús les preguntó: «¿Tienen aquí algo para comer?». 42 Ellos le presentaron un trozo de pescado asado; 43 él lo tomó y lo comió delante de todos. 44 Después les dijo: «Cuando todavía estaba con ustedes, yo les decía: Es necesario que se cumpla todo lo que está escrito de mí en la Ley de Moisés, en los Profetas y en los Salmos». 45 Entonces les abrió la inteligencia para que pudieran comprender las Escrituras, 46 y añadió:

Vivir la liturgia en tiempos de la pandemia

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Autor: S.E.R. Mons. Saba Esper , Arzobispo de  Bosra-Hauran, Jabal al Arab and Golan Traducción del árabe: Presbitera Mireille Shalhoub Señor, ¿por qué estas benditas fiestas nos llegan de una manera tan inusual? ¿Acaso te agobiaste de nuestros intereses mundanos? ¿O te ofendimos al cambiarte por vestiduras que hicimos en tu nombre? ¿Acaso quisiste que abandonemos nuestro esmero, interés y satisfacción por unos rituales que nos apartaron de tu vivo rostro que obra en nosotros? Qué penosa y dolorosa es tu Semana Santa este año, Señor. Quizá te negaste a recibirnos en los templos que construimos en tu nombre para que tú en cambio vengas a visitarnos en estas casas que creíamos nuestras pero que en realidad son tuyas. Ojalá lleguemos a comprender en esta intemperie en la que nos arrojaste la profunda dicotomía entre nuestros dichos y nuestros hechos (1 Jn 3:18), entre lo que creíamos que eras y lo que en realidad no es más que un mero susurro de tu nombre, aun cuando resulte h

Una lectura bíblica del Domingo de Santo Tomás (Juan 20:19-31 y Hechos 5:12-20)

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O cho días después de la Resurrección, leemos en la Divina Liturgia por segunda vez acerca de la aparición del Cristo Resucitado a sus discípulos. Ellos estaban reunidos a puertas cerradas por temor a la autoridad de Jerusalén porque podrían capturarlos y condenarlos a muerte como a su Maestro bajo falsa acusación de sedición y rebelión. Podemos imaginarnos el estado de angustia y desesperación de estos hombres y mujeres que estando en una ciudad hostil y lejana a su propia patria, Galilea, sufrían la presión de saber que su guía y Maestro acababa de morir en la cruz. El caos y la destrucción habían dejado una vez más su impronta de poder sobre la debilidad de la vida humana.  Vivían una situación de crisis e impotencia, similar a la que vivimos todos cuando nos tocan esas grandes pruebas de la vida como la enfermedad o la muerte. En momentos así lo primero que necesitamos es PAZ. Esa paz que sentimos en nuestros corazones y que se expresan en un vivir ordenado y

Tres himnos litúrgicos según san Lucas

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Tres himnos litúrgicos según san Lucas Zacarías y Elisabet En el relato de la infancia de Jesús, en Lucas capítulos 1 y 2, encontramos tres himnos que son sustanciales en la liturgia cristiana de Oriente y Occidente. Sus nombres en latín son muy populares en español. Son, por orden de aparición, el Magníficat (1:46-55), el Benedictus (1:67-79) y el Nunc dimittis (2:29-32) . Cada uno de los himnos van surgiendo en momentos particulares de la infancia del Señor en Lucas y por ello se han difundido de tal manera que todas las liturgias cristianas los rezan y los entonan a diario en todo el mundo. En la liturgia greco-ortodoxa corresponde rezar el Magníficat todos los días en los matutinos, el Nunc dimittis en las vespertinas y el Benedictus en el servicio de las horas. Por otra parte, en la liturgia católica romana también son leídos los himnos diariamente: el Benedictus en el oficio de la mañana (Laudes), el Magníficat en el oficio de la tarde (Vísperas) y el Nunc dimitt

La Cruz del Rey de la Gloria (según Marcos 15:20-41)

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Introducción Fiesta de la Exaltación  El 14 de septiembre celebra la Iglesia Ortodoxa la exaltación de la Santa Cruz. Como todos sabemos esta celebración conmemora la milagrosa manifestación de las reliquias de la cruz que fueron encontradas por los reyes Constantino y Helena. Es por ello que he considerado importante reflexionar en un día como este el significado del mensaje de la cruz, un significado tan fundamental para nuestra fe cristiana. Para ello nada mejor que leer uno de los relatos evangélicos sobre la crucifixión. Para esta celebración los fieles escuchan en la iglesia el evangelio de San Juan 19 (vv. 6-11, 13-20, 25-28, 30) y los sermones se inspiran en este texto. Por lo tanto aquí les presento un texto alternativo para examinar lo que el mismo dice y para que ustedes vean la similitud del mensaje que contienen ambos relatos con términos un poco diferentes y con una redacción diferente. Por ello vamos a analizar en este artículo MARCOS 15:21-41:

Nueva traducción de la Divina Liturgia de San Juan Crisóstomo

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Tapa del libro El Arzobispado de Buenos Aires de la Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa del Patriarcado de Antioquía ha publicado recientemente (Septiembre 2011) un atractivo libro de 65 páginas que sirve de guía para los participantes de la celebración eucarística. La publicación es de carácter pastoral y ofrece una traducción moderna y dinámica del texto original. El libro contiene un prefacio de S.B. el Patriarca Ignacio IV y una introducción de S. E. Mons. Siluán Muci. Además del texto de la Divina Liturgia encontramos algunas indicaciones útiles para los fieles y oraciones e himnos aledaños a la celebración litúrgica tales como la Gran Doxología, los salmos para la comunión, los versos de la Resurrección y el oficio del Trisagio Fúnebre.

El ícono de la ascensión (Hch 1:1-12 y Lc 24:36-53)

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Introducción La fiesta de la ascensión del Señor está estrechamente ligada con el Evangelio según san Lucas y con el Libro de Hechos que también fue escrito por san Lucas. Ambos libros conforman una sola obra que a menudo se la llama la díptica lucana. La celebración litúrgica sigue muy de cerca el texto bíblico en cuanto que sitúa la fiesta a cuarenta días de la resurrección y diez días antes de pentecostés. La fiesta de la ascensión es una de las grandes fiestas del Señor de la Iglesia Ortodoxa, esas fiestas que tienen que ver con los actos salvíficos de nuestro Señor Jesucristo en la tierra y que nos dejan a nosotros un fuerte mensaje de fe y esperanza. El ícono que hemos escogido para esta interpretación es de la tradición rusa aunque tiene muchos elementos comunes con la iconografía griega.